REVIEWS
Test Panasonic AU-EVA-1
29/11/2017
El DoP Gabo Guerra SVC ha probado la cámara con las nuevas ópticas Tokina Cine Lens

El director de fotografía Gabo Guerra SVC ha probado para Cameraman la nueva cámara de Panasonic, AU-EVA1, junto a las ópticas para cine de Tokina, en un rodaje por los preciosos parajes del municipio conquense de Moya. Este artículo con vídeo y texto explicativo resume el resultado de las pruebas de las que el operador extrae de este modelo tanto grandes fortalezas como también algunas debilidades que, eso sí, se podrán solucionar con futuras actualizaciones de firmware.

Autor: Gabo Guerra

La Cámara

Este review sobre la Panasonic AU-EVA1 pretende ser un complemento explicativo al video que podéis ver más abajo. Los números de las especificaciones técnicas los podéis encontrar al instante ‘googleando’, aunque vienen resumidos aquí de igual modo; pero creo que lo más importante es ‘sentir’ las cámaras con la observación y algo de intuición. Su textura, la capacidad de transformar la imagen con diferentes tipos de ópticas, su dureza o suavidad y por supuesto comparar sus prestaciones operativas en campo y de imagen con otras cámaras de su competencia (bajo el mismo rango de precio). En ese sentido, la Panasonic AU-EVA-1, con un precio que ronda los 7000€ en España, está situada por el mismo fabricante entre su Varicam LT y la Mirrorless GH5, pareciéndose más en imagen a la Varicam LT. 

A nivel de mercado compite principalmente con la Sony FS7 II, Canon C300 y C200, y Blackmagic Ursa Mini Pro, teniendo ventajas y desventajas con cada una, sin haber una cámara perfecta, sino cámara a gusto de cada uno y para diferentes tipos de trabajo. La EVA-1 tiene la versatilidad de poder usarse en casi cualquier género: ficción, documental, spots, video clips y hasta para los que trabajan en la BBC (bodas, bautizos y comuniones).

Según se vista y la óptica que se utilice, se podría usar para trabajos de ENG por tener un codec base con subsampling de 4:2:2 a 10 bits siendo broadcast, también ideal para documentales, y aunque no llegue a la altura de las Arri Alexas o Red Epic se podría usar en películas independientes y perfectamente en cortometrajes, según la historia que se cuente. Eso sí, esto se aplica a la mayoría de las cámaras del mercado. La EVA-1 entra como una paleta más dentro de nuestras herramientas.

Tiene un sensor S35 de 5.7K (6340 X 3232); haciendo un downsampling a 4K y 2K se obtiene una imagen más nítida que captando nativamente a 4K o 2 K.

Captura 4K UHD y HD a 60p en un codec con 4:2:2 y 10 bits y hasta 240 fps en 4K y HD (con un crop de 2K aproximadamente en el sensor) pero a 4:2:0 y 8 bits. Todo con un máximo por ahora de hasta 150 Mbps. Se supone que habrá un update en el firmware que permitirá salida de RAW a 5.7K para grabar externamente (en un Atomos Shogun o Inferno / Convergent Design Oddysey 7Q+) con compresión de ALL Intra a 400 Mbps. Ojalá Panasonic pueda mejorar en futuros firmware el subsampling y los bits para más de 60fps. 

Puede grabar a menos cuadros por segundo llegando hasta 2fps, pero no le he encontrado función para timelapse. Eso sería otro punto en el wishlist para Panasonic. Y, ya que aprovechamos para abrir esa lista de deseos, yo le agregaría también la posibilidad de grabar nativo 4:3 para el Anamórfico 2X… ¡como sí lo tiene su GH5!

Tiene dual ISO nativos de 800 y 2500, pudiendo variar entre 200 y 25.600; claro está, salirse de los ISOs nativos puede suponer sacrificios en el rango dinámico y nunca es aconsejable pasarse de ISO 2500. Por lo que me daba en el fotómetro, el 800 es bastante preciso, en el caso de 2500 no está mal, pero sí que había ruido en las bajas luces, aunque cualquier reductor de ruido puede ayudar a ello sin problemas durante el etalonaje.

El rango dinámico es de 14 stops gracias a la posibilidad del V-Log, que además da una suavidad muy delicada también, aportando buena información a los canales de colores y garantizando una profundidad en el chroma y un rendimiento tonal en las pieles muy natural.

La textura en palabras: natural, suave, algo cremosa, más fílmica que la GH5 y que otras cámaras de su competencia, y con un rolloff muy suave hacia las altas luces, permitiendo captar detalles muy desafiantes. Esto permite también trabajar en proyectos con exhibiciones en HDR.

Tiene una montura Canon EF, dando una inmensa posibilidad de uso de ópticas en el mercado en forma nativa o con adaptadores. Más versátil aún sería la montura Sony E, pero no veo a Sony dando la licencia a Panasonic para esto. En cualquier caso, la EF es una buena decisión, ya que es un standard, muchas marcas trabajan con esta montura, y hay cientos de adaptadores, siendo EF un gran receptor. La marca Wooden Camera ha desarrollado una montura PL nativa para la EVA-1, aumentando así las posibilidades. Mientras más azúcar, más dulce.

En cuanto a ergonomía y robustez: la EVA-1 es sumamente liviana, dentro de su categoría probablemente la más ligera. Mientras la Canon C300 pesa sin accesorios 1.77Kg, la Sony FS7 II 2Kg, la Ursa Mini 2.3Kg, la EVA-1 solo pesa 1.2Kg. Esto la hace ideal para trabajos de reportaje o documental, con largas horas de cámara en mano.

El material es algo ‘plasticoso’, dando la impresión de que hay que tener cuidado en no soltarla, pero al final sí es una cámara que está bien protegida, y la ausencia de metal disminuye el peso y el precio para las prestaciones que da. La ergonomía del cuerpo es bastante cómoda, el agarre está bien, el grip derecho está bien diseñado y puede rotar cómodamente a través de un mecanismo propietario, no siendo la Rossete de Arri (conectado vía LANC). Posee un top handle bien ubicado y relativamente fácil de quitar. Si se quiere hacer cámara al hombro bien hecho se requerirá de algún estativo con su cola de milano (dovetail), barras (rods), apoya hombros (shoulder mount), y manerales (side handles), como todas las cámaras. Para trabajos donde se alterne trípode a gimbal en forma casi instantánea, es decir sin desarmar planchas ni accesorios, se debe tratar de prescindir del grip lateral, ya que no cabe en un gimbal (Ronin o MōVI) y se debe remover la pantalla LCD en dicho gimbal, pudiéndose mantener el top handle para todo. Tiene filtros ND internos de Clear, ND 0.6, ND 1.2 y ND 1.8 fáciles de cambiar. Esto es algo que no es novedoso, especialmente cuando la nueva Sony Venice anuncia filtros internos desde ND 0.3 hasta ND 2.4 con todos los pasos (ejemplo a seguir para todas las cámaras venideras).

Acerca del LCD: es de 3.5" de 1.150.000 puntos. Aquí sí debo resaltar la debilidad de ésta cámara. No tiene visor y el LCD es endeble, pequeño, y en exteriores sencillamente no se ve nada a pesar de su parasol integrado, el cual puede romperse fácilmente. Así que la recomendación es que al comprar esta cámara habría que contemplar un visor - LCD como el SmallHD 502 o 503 con adaptador de viewfinder, o el Zacuto Gratical Eye EVF, y así estaréis cubiertos a nivel de monitoreo sin necesidad de usar una tela negra en exteriores para cubrirse como con las cámaras antiguas de placa.

Otro problema que espero que Panasonic solucione en un futuro no muy lejano en un firmware es lo siguiente: el menú puede verse en un monitor externo y ejecutar los cambios. Pero hay un atajo en un botón llamado HOME que sirve para efectuar cambios rápidamente sin ir al menú como los FPS, control de temperatura de color, el shutter speed, ISO, perfil de color, selección de codec y resolución, ajuste de timecode y de audio. Es realmente útil, pero la sorpresa es que no se ve este display en un monitor externo, solo en el LCD propietario, siendo éste indispensable. 

Otros elementos no muy destacables en forma positiva es el autofoco y el EIS (electronic image stabilisation). Aunque son recursos que no se usan en trabajos más grandes donde hay foquistas y gimbals que se ocupan del foco y de una estabilización precisa, existen otras cámaras con estos elementos más desarrollados y que podrían ser útiles en trabajos de tipo "one man band" para ENG o reportajes. El autofoco es lento y el EIS hace un ligero crop, pero el resultado es vago. 

En cuanto a la contaminación IR, al igual que Sony y Canon, es bastante fiel al color natural con el uso de NDs más allá de 1.2, que es donde empiezan a flaquear algunas cámaras en la reproducción de los negros con artefactos marrones y morados. La EVA-1 responde muy bien en este punto. Al igual que en la prueba de global shutter, la cual se defiende bastante bien, no "gelatineando" las verticales en una prueba de paneo rápido. La prueba fue hecha cámara en mano.

Tiene varios perfiles de color (picture profile) incluyendo el V-Log y cinco memorias (scenes) editables en cuanto a gamma y negros partiendo de bases como el REC 709. El V-Log es su fuerte para trabajos profesionales donde requerimos de los 14 stops que Panasonic anuncia para esta cámara. También tiene una curva HLG para REC 2020 para entrar en la categoría de cámaras actualizadas para HDR. 

Referente a los codecs, Panasonic lleva una buena delantera a otras cámaras de su categoría, especialmente cuando anuncia que se podrá registrar internamente 4K (4096 X 2160) con subsampling de 4:2:2 a 10 bits con una tasa VBR (Variable Bit Rate) de 400 Mbps hasta 29,97fps en una tarjeta de SDXC (¡!). Ha puesto el listón muy alto a las cámaras de nueva generación en este punto. El rendimiento del códec también es algo para piropear, ya que por ahora pudimos grabar en LongGOP a 4K con 4:2:2 a 10 bits con una tasa de 150Mbps en 24fps, algo que es perfectamente broadcast y/o mostrable en DCP, y grabamos en una tarjeta económica SDXC Sandisk de 128Gb (algo más de €80) durante 114 minutos. En dos días no hubo cambio de tarjeta y algo más: la EVA-1 viene con dos slots de tarjetas. Para futuros codecs se requerirá de tarjetas más costosas SDXC con un Video Class Speed de mínimo V60 (y mejor V90), eso sí, máximo de 128Gb de capacidad según Panasonic.

El punto débil es que por ahora todo esto es hasta 29,97fps, ya que para más velocidad bajará todo a 4:2:0 a 8 bits, sin anuncios que digan lo contrario en futuros firmwares. Para agregar otro punto débil dentro de la grabación a cámara lenta, cuando se requiere más de 60fps (incluso hasta 240fps) habrá las siguientes consecuencias: crop de 2K, disminución de ISO nativo de 400 y menos latitud de contraste registrando 13 stops en vez de 14.

Mientras que para grabar en RAW, la EVA-1 podrá emitir una señal de 4:2:2 a 10 bits con una resolución de 5760 X 3072 hasta 29,97p y 4096 X 2160 hasta 59,94p para ser registrado externamente usando una media más potente como los SSD de los grabadores externos. Esto por supuesto se aplica para producciones más EFP (Electronic Film Production) donde podríamos ubicar la cámara sobre un cabezal de manivela y beber algo mientras rodamos.

El menú de la cámara es bastante intuitivo, corto y fácil de navegar. Siempre al principio toma su tiempo en comprenderlo, pero no hay que ser ingeniero de la NASA para entenderlo en menos de 20 minutos. Sin embargo, como se menciona arriba, la función de HOME resume los cambios más habituales y se hace en un par de pasos. Hay 9 botones asignables para muchas posibilidades y algunos de ellos hábilmente preestablecidos como WFM (forma de onda). Otras utilidades a destacar es el Spotmeter central, Zebra, Peaking, y el Expand (auxiliar de zoom para foco).

El procesador de la EVA-1 es muy óptimo al efectuar un encendido (boot time) de 4 segundos aproximadamente. Para cambiar el área del sensor de 5.7K, a 4K o el crop de 4:3 de 2K tarda unos 5 segundos. Afortunadamente, cuenta con salidas HDMI y HD-SDI de 4K (o menos) con posibilidad de tener visualización independientemente (incluyendo el LCD) de V-Log o REC 709 como LUT de monitoreo mientras se graba en V-Log en la tarjeta. También tiene timecode in/out, LANC de 2.5mm y USB 2.0. No tiene salidas de alimentación para accesorios.

En cuanto al audio, tiene dos entradas balanceadas XLR, y a través del menú se puede seleccionar en Line, Mic o Mic +48V, salida estéreo de miniJack de 3.5mm, un micrófono estéreo interno (para referencia) y un pequeño altavoz de 20mm de diámetro.

La batería de la EVA-1 es de 7.28V 5800mah / 43Wh, proporcionando una muy buena duración. En un día de rodaje se usaban hasta dos baterías, pero siempre es bueno contar con unas tres. El tiempo de carga está aproximadamente en unas tres horas y media. Estaría bien tener al menos un puerto DTap para alimentar accesorios como el mando de foco inalámbrico, transmisor de video inalámbrico, un monitor pequeño - EVF, o incluso un pequeño LED. Tal vez Panasonic o un tercero saque una opción para compensar esto.

Conclusiones EVA1

Como conclusión sobre la Panasonic EVA-1 se puede decir que es una cámara ligera, ergonómica, fácil de manejar, intuitiva, competitiva a nivel de imagen. Tiene dual ISO como novedad en esta categoría, un rango dinámico excelente con una imagen suave, profunda, colores naturales, un rolloff en las altas luces fantástico, un nivel de ruido en las sombras decente (no de las mejores), un buen comportamiento en situaciones con luces mezcladas con diferentes temperaturas de color, y un códec interno muy bien desarrollado.

Sus flaquezas están en los números técnicos para hacer cámara lenta, especialmente por encima de 60fps y su LCD. Todas las cámaras hay que vestirlas. Aparte del cuerpo, se invierte en baterías, tarjetas, ópticas, mando de foco, portafiltros, filtros, chapas kremer, base de cámara, barras, monitor para foquista y otro para director, estativos, trípodes, cases, decenas de accesorios, etc. Pero en este caso inmediatamente habría que prever un monitor pequeño - EVF.

Con estos datos, uno ya puede filtrar si quiere probarla o no, e indagar en detalle y profundidad en cuanto a operatividad y resultado. Y sobre todo comparar. Una cámara es solo el inicio, una herramienta. Entendemos que la flecha y el arco son importantes pero lo más importante es ¡el indio que lo maneja!  Sin embargo, es importante comprender la base con la que trabajamos y el sensor de esta cámara creo que vale la pena.

Bonus Track. Tokina Cine Lens

Esta prueba fue hecha con varias ópticas, destacando las nuevas Tokina Cine Lens. Tuvimos la suerte de contar con el 35mm, 50mm y 85mm, aunque vendrán en más focales (por ahora 25mm y 18mm). También con el 11-16mm T3 versión cine. Todas con montura EF, pero también disponibles en PL. La primera impresión de los lentes fijos fue lo robustas, sólidas, de gran tamaño pero sobre todo el peso considerable tomando en cuenta que la firma Tokina se asocia con lentes fotográficos ligeros. Son comparables con una Zeiss Master Primes a nivel de volumen incluso el frontal mide 114mm. Están diseñadas para VistaVision, por lo tanto supera el Full Frame y cubriría un sensor de 8K sin problemas. Según Tokina, cubren un círculo de imagen de 46.7mm. Son bastante rápidas, siendo uniformemente de T 1.5. Los planos en el vídeo de demostración fueron rodados en trípode, usando principalmente estas ópticas (menos algunos planos con Canon 70-200mm) y en Ronin usando la lente Tokina 11-16mm (menos algún plano en que se usó un Samyang 24mm). Pero montar un prime Tokina en un gimbal es más complicado, ya que la óptica más liviana supera levemente los 2Kg. Y para balancear correctamente se requiere una cámara más pesada y poder nivelar mejor el centro de gravedad.

La resolución de estas lentes son comparables con la marca Zeiss, pero con la gran ventaja de costar la mitad o un tercio de estas. Oscilan en los €4.000 cada uno, que para un mercado de DSLR es un poco alto, pero se ubica en precio entre dicho mercado DSLR y el mercado profesional.

El bokeh es bastante redondo y definido y la consistencia cromática y de resolución entre las ópticas es muy precisa y fiel, también por la ubicación del foco e iris en el mismo lugar facilita el cambio de óptica para posicionar accesorios. La marcas de foco están en ambos lados, para el bienestar del foquista. Prácticamente no respiran en el cambio de foco (a algunos les gusta este efecto y a otros no), y su rotación de foco está alrededor de 300 grados. En las pruebas prácticamente no se observaron problemas ópticos como aberración cromática, coma, distorsión, o purple fringe. Son bastante limpias sin llegar a tener un look “clínico”, ya que tienen un carácter propio. El “coating” en el elemento frontal es agresivo, ya que se resiste a producir flares notorios.

El foco mínimo de cada óptica es el 35mm de 41cm, el 50mm de 48cm, y el 85mm de 95cm.

Compiten en mercado con las Zeiss CP.2, Sigma FF High Speed, Rokinon / Samyang Xeen y las Canon CN-E. Todas tienen ventajas y desventajas, y en el caso de Tokina su gran ventaja es la consistencia de fotografiar a T5.6 o T1.5 sin complejos ni cuidados, ya que al estar preparadas para VistaVision se aprovecha el centro de la óptica (lugar más definido) para la mayoría de los sensores del mercado, incluso para el propio cine en 35mm. Esto a cambio de un peso considerable, que es ineludible por su diseño óptico. El zoom 11-16mm, al igual que su diseño original para fotos, está preparado para APS-C / S35, es bastante ligero (690g), con los tres engranajes (pitch gears) de 0.8 mod, una definición ya conocida con muy buena reputación y en todos sus diafragmas, incluyendo el T3, tiene un coating multicapas, y un diseño parfocal que permite la consistencia del foco mientras se mueve el zoom. Permite enroscar frontalmente filtros de 77mm (versión EF) o de 82mm (versión PL) y su foco mínimo es de 33cm. El precio, alrededor de €1200 en EF y €1400 en PL, no está nada mal para el nivel de este juguete tan codiciado en un mercado muy amplio.

 

Vídeo test de la cámara Panasonic AU-EVA1 from Cameraman on Vimeo.

Pruebas Realizadas

El vídeo introduce con una serie de planos para ver la textura general de la cámara y la óptica, luego tiene planos con información técnica detallada, la cual sería ideal ver dos o tres veces para entender estas herramientas con más criterio. Luego vemos una prueba de la cámara con el mismo plano (PM de modelo) con tres distintas ópticas: Tokina Cine 50mm, Samyang 50mm, y un lente ruso Helios 44-2 de 58mm (originalmente montura M42), para ver el cambio de textura que interpreta la cámara. Hubiese sido ideal también con alguna óptica anamórfica (1.3X) para completar esta prueba. Y luego como final un poco más de contemplación para terminar de sentir la cámara.

El etalonaje fue realmente una leve corrección de color para dejar ver la naturalidad de la cámara con sus pros y contras y fijar sus gustos. Básicamente se trató de bajar los negros, subir un poco las altas luces para darle algo de cuerpo, y fijar el gamma y la saturación en un nivel promedio para poder ver detalles en los medios.

En cuanto al vídeo que compartimos en Vimeo, tened en cuenta que la compresión de esta plataforma le resta resolución a la imagen de cámara, y la compresión se aprecia especialmente en los verdes.

Agradecimientos

Agradecer al Ayuntamiento de Moya por cedernos gentilmente la entrada al castillo, a Rafa Coronas por ayudar a producir, asistir y montar este video, y a Gema Judidías por ser una auxiliar de cámara muy atenta y en contra de su voluntad modelarnos ante cámara!