REVIEWS
Parte 2 de 3
La fotografía en el documental: cortometrajistas españoles nominados en el 25ª Camerimage
11/12/2017
¿Cuál es la aproximación artística de un DoP en el género documental?

Tras una agitada semana de proyecciones, seminarios y fiestas, nos reunimos con la selección española en el hotel de Bydgoszcz con nombre impronunciable donde se alojan los nominados del festival Camerimage para hacer balance durante un desayuno tardío y lleno de nervios, previo a la gala de entrega de premios de la 25 edición del festival polaco del arte de la fotografía cinematográfica.

 

Palabras de caramelo, un poema sensorial

En un campamento de refugiados del desierto del Sahara vive Kori, un niño sordo que quiere aprender a escribir para expresar las palabras de su mejor amigo, el pequeño camello Caramelo.

Dirigido por Juan Antonio Moreno y fotografiado por Javier Cerdá, Palabras de Caramelo es un cortometraje sordo, una experiencia sensorial que invita al espectador a sentir, ver y escuchar a través del mundo de los sordos y a disfrutar de la belleza y el silencio del desierto. Sin embargo, el mundo de Kori es inusual porque siempre ha vivido en los campamento de refugiados saharauis y no conoce la lengua de signos. Él necesita aprender a escribir para superar las barreras de la incomunicación y reivindicar así su derecho a la educación.

Palabras de Caramelo (Making DOC, 2016) - Tráiler Oficial from Making DOC on Vimeo.

Juan Antonio, ¿cómo nace Palabras de Caramelo?

El resultado de este proyecto es un híbrido, es una docuficción en el que el protagonista es un niño sordo, ninguno es actor, son personas reales con la misma disyuntiva que contaba ese cuento en el que me he inspirado, que transcurre en los campamentos 20 años antes y cuya temática sigue estando vigente: la historia de un niño sordo que en la adolescencia quiere aprender a escribir en la escuela como el resto de niños, pero se enfrenta a una dificultad, que es que en los campamentos no hay muchas personas sordas, no hay conocimiento por el profesorado de lengua de signos.

El tema de la película me parecía un reto fantástico, acercarme a la comunicación primitiva de alguien que no conoce la lengua de signos y que se expresa a su manera, en un entorno como puede ser un campamento de refugiados, donde no tiene recursos para tener una educación como pueda haber en otros lugares, de tal manera que es una persona un poco discriminada en un entorno así.

¿Cómo se enfrentaba a eso, con ese deseo que querer ser como los demás y aprender a leer y a escribir? Ese fue el punto de partida que me movió a querer contar esa historia. Yo ya conocía los campamentos, de hecho la historia la encontré allí mismo. A partir de ahí, tenía dos objetivos: a través de la fotografía y del sonido, conseguir poner ese lenguaje al servicio de la mirada, de los ojos y de los oídos del protagonista, buscaba que quien viese la película pudiese empatizar con el protagonista a partir de un lenguaje que es el visual.

Me recuerda a lo que dice Ed Lachman sobre Wonderstruck (Todd Haynes). Me comentaba que cuando haces una película sobre gente sorda el reto está en transmitir un mundo completamente visual.

Por eso en este caso la fotografía era clave, ya que iba a haber un lenguaje propio, el lenguaje en que una persona sorda lo ve y lo entiende todo a través de lo visual. Ese fue el planteamiento que hicimos con Javi: a través de lo observacional, tú eres capaz de reconocer todo lo que está ocurriendo, en ese lenguaje no te está distrayendo nada, si te fijas solamente en lo visual  eres capaz a llegar a sentir todo eso. Ese era el objetivo por parte de la fotografía, pero es que luego, por parte del sonido, el planteamiento era que las personas sordas no lo son al 100% la gran mayoría. ¿Cómo es el universo sonoro de una persona sorda? Profundicé en él y me pareció fascinante. En el universo sonoro hay unas frecuencias, unos sonidos que hemos expresado en la película. El diseño sonoro está grabado in situ, en los campamentos, con micros colocados muy estratégicamente en los puntos donde él va a escuchar. Del mismo modo que hablamos de puntos de vista, aquí hablo de puntos sonoros del protagonista. Se usaron micros de contacto, unos que van en sus oídos; es un sonido muy táctil, ya que a un sordo cuando alguien le toca, eso lo siente. Cuando pasa un camello frente a él, eso lo sienten...todo eso se trabajó en sonido. Luego en sala se trabajó el sonido en Dolby Atmos (el diseño de sonido lo hizo Gabriel Gutiérrez y la mezcla en Atmos se hizo en Ad hoc) para que fuera totalmente inmersivo y te pudieras sumergir en el universo sonoro.

¿Qué hay del montaje teniendo estas particularidades?

Con esos dos lenguajes yo no sabía como iba a casar. Con Nacho Capillas, en montaje íbamos a ir montando con entra-sale entra-sale. Yo no quería que el espectador entrara y saliera, sino que entrase y lo hiciera hasta el final. Hubo un proceso de búsqueda con Gabriel y creo que lo conseguimos.

Javier: Siempre supimos que la historia se iba a contar con la imagen. Que el sonido iba a estar ahí de una manera trabajada, pero que al final la historia se tenía que contar con la cámara y con pocos planos, en ese reto de intentar generar ese punto de vista. No hay diálogo ni otro tipo de información.

Juan Antonio: La finalidad de todo esto para mí era la empatía, poder conectar con lo que estaba en ese momento sintiendo ese protagonista, el poder llegar a ponerte en el lugar del otro. Por ejemplo, yo defiendo que no se les tache de mudos por ser sordos, la mayoría empleamos el término sordomudo sin entender que no es así, ellos emiten sonidos, el problema es que no lo trabajan. Los primeros que vieron la película fueron ellos, la asociación de sordos en Madrid, y se emocionaron todos, porque todos pasaron por lo que cuenta la historia.

¿Cómo fue tu aproximación fotográfica a esta historia, Javier?

Javier Cerdá: Palabras de Caramelo es un corto que nació hace dos años, me llamaron Juan Antonio y Silvia de Making Doc para sumarme a su proyecto, y me encantó el guión, así que empezamos a prepararlo en España. Al llegar allí localizamos, pero tuvimos un aliado que no esperábamos, que fue la lluvia.

Yo desde España me llevé un hmi pequeño, una fluorescencia pequeña y un par de bombillas para hacer noches con fuego, pero allí todo cambió. La idea era aprovechar los amaneceres y los atardeceres, y por las noches iluminar solo con fuego, para transmitir la parte más antigua de los campamentos donde no hay luz eléctrica; compramos un grupo electrógeno allí que se estropeó. La luz se fue porque llovió durante 8 días...así que hubo que ir rehaciendo todo lo que se había pensado en Madrid. Hubo que volver a localizar y reconsiderar todo.

Este es un corto con muchas particularidades: son localizaciones naturales, las personas que aparecen viven realmente allí, e intentamos hacer una planificación que fuera más contemplativa, más cercana a lo observacional, con planos que fueran muy largos, y eso funcionó bastante bien.

Respecto a la fotografía una vez en el rodaje, al ponerse a llover, metimos la lluvia dentro de la historia, hicimos un arco climático, para empezar con sol, que entraran las nubes y la lluvia y hacer el cierre de la historia con atardecer y otra vez con sol. Así que lo que en inicio era un eclipse como punto de inflexión ahora es la lluvia y viéndolo a posteriori creo que ha ganado bastante, porque tener la lluvia en el desierto es bastante espectacular. Una vez que decidimos que entrara la lluvia paró de llover, por lo que nosotros tuvimos que recrear con agua en algunos planos ese efecto de lluvia.

Básicamente en lo que se basa la foto es en intentar rodar los planos a unas horas determinadas, aprovechando la luz natural y nuestra fuente de luz que es el sol para tener ese encuadre y esa luz en base al sol. Por las noches con dos bombillas intentábamos imitar el fuego, cuando había planos generales usábamos el fuego como fuente principal, y ya cuando eran planos más cortos, para las caras con dos bombillas y unos dimmer intentábamos hacer ese efecto fuego. 

¿Cuál fue tu equipo de rodaje?

Rodé con la Alexa Amira y lentes Zeiss High Speed.