PELICULAS
La fotografía de Sergio Armstrong en 'Desde Allá'
23/06/2016
Ultra Wide Screen Off Focus

Con motivo del estreno de Carne de perro, en Cameraman #69 hablábamos del agotamiento de determinadas fórmulas en el cine de autor de habla hispana. Desde allá incide en el radicalismo formal y en la morosidad argumental, pero lo hace al servicio de una historia plagada de complejidad emocional y recovecos psicológicos. El punto de vista parcial, los fuera de foco, el vaciado narrativo, aquí sí tienen sentido. Tratamos de desentrañárselo a través de las declaraciones del director Lorenzo Vigas y también de las palabras que el DoP Sergio Armstrong concedió en exclusiva para Cameraman.

Autor: Sergio F. Pinilla

Armando es un hombre de mediana edad que atrae a hombres jóvenes a su casa ofreciéndoles dinero. No quiere tocar, sólo mirar desde una distancia exacta. También sigue a un hombre de negocios anciano con el que parece haber tenido una relación traumática. El primer encuentro de Armando con el pandillero Elder es violento, pero aun así este hombre solitario sigue fascinado con el apuesto y difícil adolescente. A Elder le interesa el dinero, así que continúa visitándole y surge una intimidad inesperada entre ellos. Pero el inquietante pasado de Armando vuelve a la carga y Elder comete un último acto de amor en nombre de Armando.

 

Desde Allá

A Lorenzo Vigas, director y guionista del filme, la idea de hacer una película sobre un hombre que se esfuerza por conectar con los demás le resultaba tremendamente atractiva: “El título del largometraje hace referencia a la distancia y a la separación entre Armando y los objetos de su deseo, a su actitud de mirar pero no tocar. También se refiere a la separación con el objeto de su obsesión, que representa el anciano hombre de negocios”.

Ya en su cortometraje Los elefantes nunca olvidan, producido por el aquí guionista Guillermo Arriaga, el director venezolano exploraba las consecuencias del trauma paterno, al hablar de dos hermanos y los sentimientos de venganza hacia el padre abusador.

Desde allá es la primera película de Lorenzo Vigas, hijo del artista Oswaldo Vigas, y en la producción figuran algunos de los nombres propios del cine contemporáneo latinoamericano, como es el caso de Michel Franco o de Gabriel Ripstein. En realidad, la película forma parte de un tríptico sobre la paternidad que se completará con el rodaje de La caja, que se prevé para el próximo año en México.

Los actores Alfredo Castro (El club, No) y Luis Silva, quien también debuta con esta película, conforman el reparto principal del film, que también cuenta con la colaboración de Sergio Armstrong (Tony Manero, Post Mortem, Joven y alocada, El club, Vida sexual de las plantas) como Director de Fotografía.

Cameraman habló con el operador chileno en conexión Madrid- Santiago de Chile, y lo primero que le preguntamos fue acerca de su incorporación al proyecto:

“Lorenzo Vigas, el director, que había visto El último round y Post Mortem, pensó que yo era la persona que le podía ayudar a hacer esta película. Contactó conmigo por mail y vino a verme, tuvimos un buen enganche y la colaboración artística y personal surgió muy espontánea y fluida. Yo no conocía Caracas y creo que Lorenzo necesitaba justamente eso: un fotógrafo que viera la ciudad con otros ojos”

Pero, ¿a qué otros ojos se está refiriendo Arsmtrong?

Una Caracas Distinta

Para Lorenzo Vigas, era muy importante mostrar todos los estratos sociales de Caracas. “De los bloques pobres de Caricuao, a los barrios ricos. Y en medio, La Candelaria, la zona donde vive Armando. Es uno de esos barrios de clase media que se ha transformado en una zona empobrecida. Debido a la devastadora crisis económica que sufre el país, Caracas y toda la infraestructura de Venezuela han experimentado muchas transformaciones”. “A Elder le atrae la riqueza de ese mundo tan diferente que representa Armando, pero a medida que avanza la historia, esa primera atracción puramente económica se convierte en una atracción emocional”.

Además, debido a sus coordenadas geográficas, en Caracas hay una dominancia del color verde, que se trató de atenuar mediante el trabajo de preproducción y de arte. Sergio Armstrong nos lo explicaba así: “Caracas se encuentra en un valle y todos los fondos que tiene son verdes. Nosotros no queríamos reflejar esa ciudad peligrosa, salvaje, que se ve en otras películas y por eso, para entrar más en el misterio que pretende Desde allá, decidimos sacar esa naturaleza, buscando lugares que no contuviesen esa vegetación. En este sentido, el trabajo con Matías Tikas, el director de Arte, fue muy importante, porque él participó, propuso, intervino, en el resultado final de lo que se ve en el encuadre. Buscábamos una Caracas urbana, pero de clase media y popular”. Solo Elder, el juvenil antagonista, lleva una franela verde, lo cual tiene que ver con su naturaleza, con su carácter intempestivo y violento.

 

Lee la entrevista completa en Cameraman #87