PELICULAS
Julieta
08/04/2016
Lo nuevo de Almodóvar se estrena hoy en España

Hoy viernes 8 de abril es el día elegido para el estreno de la nueva película de Almodóvar. En el número ya disponible de abril de Cameraman encontraréis un artículo, del que os dejamos un adelanto, donde el director de fotografía Jean Claude Larrieu y el director de producción, Toni Novella, nos explican las claves más importantes del rodaje de la nueva película de Almodóvar. 

Julieta narra treinta años de la vida de la protagonista, desde el año 85 del siglo pasado hasta el actual 2015. Tres décadas donde sufrir la ausencia de personas importantes en su vida. La película habla del destino inevitable, del complejo de culpa y de ese misterio insondable que nos hace abandonar a las personas que amamos, borrándolas de nuestra vida como si nunca hubieran significado nada. Y del dolor que ese abandono provoca en la víctima.

Julieta es la película número 20 de Pedro Almodóvar, con la que regresa al drama y al universo femenino.  Una producción que presenta un planteamiento cromático sobresaliente donde ningún color es elegido al azar. Jean Claude Larrieu AFC firma este estupendo trabajo que explica para Cameraman en la revista de abril, donde nos da a conocer las claves visuales de su primera colaboración como responsable de la fotografía de un film de Almodóvar.

Acerca de su experiencia en esta primera ocasión con Pedro Almodóvar, el director de fotografía nos explicó cómo llegó este proyecto a sus manos:

"El Deseo produjo dos películas de Isabel Coixet, Mi vida sin mí, rodada en 2003 en Vancouver, y La vida secreta de las palabras,  en 2005 en Belfast y Madrid.  Es en este momento, del que guardo un muy buen recuerdo, cuando conozco a Esther García y, poco después, a Pedro Almodóvar.

En octubre de 2014, y de forma totalmente inesperada, tras varios contactos con Esther, fui invitado a reencontrarme con Pedro en Lyon, donde él acababa de recibir el prestigioso premio Lumière.  Ese especial momento marca el comienzo de nuestra colaboración.

Desde el primer momento, me interesé por el lenguaje florido de Pedro, su visión sobre las cosas y el mundo, su actitud de ‘Hombre de La Mancha’, del artista que es por encima de todo.

A menudo, ver su naturaleza desbordante y real me provocaba ataques de risa.  Durante toda la preparación y el rodaje estuve muy cerca de él.  No es posible acceder a su mitología, inventar la luz de una de sus películas, sin estar atento para descifrar sus códigos.

Nuestra comunicación no vino, sin embargo, de un intercambio de palabras, de conceptos, o de animadas conversaciones, sino que fue producida por silencios, escuchas y un sinfín de miradas. A través de esas sensaciones, fui trazando mi camino mediante la acumulación de sucesivas intuiciones."

 

Foto fija de Manolo Pavón

El operador, que quedó muy satisfecho de la colaboración con el director manchego, nos contaba además cómo se fue preparando minuciosamente el rodaje de Julieta en las semanas previas:

Desde que se configuró el equipo, en cuatro meses viajé varias veces a Madrid y al resto de localizaciones en Andalucía, Galicia y Aragón para descubrir poco a poco los decorados de la película.

Tuve la suerte de ser secundado desde el principio por un estupendo equipo. Fernando Beltrán como jefe de eléctricos, Carlos Miguel como jefe de maquinistas o José Ramón Delgado como ayudante de cámara. Joaquín Manchado ha sido el segundo operador.  Su presencia ha sido esencial para mí, su talento y finura en la interpretación, así como el conocimiento que tiene de Pedro. Nuestra colaboración ha sido grande y generosa.

En paralelo, decidí los tipos de material de cámara, iluminación y maquinaria que utilizaríamos. Vi producirse delante de mí la construcción de decorados, la loca aventura de vestuario y peinados, la preparación de todos los objetos que rodean la vida de los personajes.

Preparé sólidas estrategias de iluminación para las dos primeras semanas de rodaje, de noche, en el tren, en la estación de Algodor, completamente remodelada para esta producción.

De igual manera, trabajamos en el edificio de la calle Fernando VI donde Julieta vive, en dos apartamentos diferentes a lo largo de su vida, que necesitaban una construcción específica.  El sol debía inundar la casa a través de las ventanas.

Y, de repente, los ensayos comenzaron, durante dos semanas, con los actores y el equipo al completo. Consistieron en dominar el clima que debían tener los decorados, especialmente los dos apartamentos de Julieta, tanto de día como de noche, así como los interiores del tren recreados en plató.

Las paredes se pintaban de los colores deseados, los objetos eran colocados, retirados o vueltos a recolocar, se presentaba el vestuario, los peinados, maquillaje, en definitiva, todo el conjunto de elementos que debían conformar el clima de las escenas que posteriormente se rodarían, se iban aproximando.  Tal como se hace en todos los rodajes, con el matiz que, con Pedro, el momento de los ensayos adquiere dimensiones épicas.

Por las mañanas, con Chema Alba (colorista), trabajábamos mano a mano en los laboratorios Deluxe, en gran pantalla, durante dos horas, sobre las imágenes acerca del resultado. Unas veces todo iba bien.  Otras, sin embargo, era pésimo. Estas percepciones subjetivas afectaban al ajuste de color o densidad, retomando el trabajo y conformando el punto de partida de una nueva jornada.

Es una experiencia magistral haber podido realizar todas estas pruebas, ya que permitieron medir todos los parámetros en juego. 

Y así, un día el rodaje estuvo en condiciones de ser comenzado."

 

Lee la entrevista completa en Cameraman 86