RODAJES
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| El rodaje se está realizando en una antigua fábrica
de Buenos Aires. |
Última actualización 06/12/2008@16:33:26 GMT+1
La película ha comenzado a rodarse a principios de este pasado mes de octubre. Mario Cattaneo se encarga de la dirección, del guión y del montaje, y comparte con Fabiana Roth las direcciones de producción y artística. Un filme que cuenta cómo cinco secuestradores vivirán una pesadilla en una fábrica abandonada.
Allí, descubrirán que la persona secuestrada no sólo no es quien debería ser sino que esconde una venganza generada por un amor enfermo y posesivo. Una traición que vuelve para cobrar una deuda pendiente más allá de la muerte. Todos los protagonistas sufrirán el odio que alberga alguien con el corazón muerto.
La dirección de fotografía de Pablo Kuday. La película se rodará en HD, con la cámara Panasonic P2 AG-AVX200 E, y será editada en Final Cut. La provisión de equipamiento técnico está supervisada por la empresa italiana Videopress SCN. La música queda en manos de Franciso Cuestas, del sonido directo se encarga Lucas Ezequiel y del maquillaje, Rebeca Martínez. Corazón muerto es, según su director, una película “clásica de fantasmas, con toques románticos”. La define como un viaje por el sentimiento de las personas, por las locuras internas que originan tanto el amor como el odio. Los efectos especiales tienen un lugar destacado dentro de la película. Es una empresa argentina la que se encarga da dar este servicio. La película se rodará íntegramente en Buenos Aires, en el barrio de Almagro, en una antigua fábrica. El casting definitivo terminó a finales de septiembre.
Corazón muerto se presenta como una película independiente; posee un presupuesto de 60.000 euros. Ha sido producida por M. Cattaneo Producciones y Argentina Druidafilm S.A. para Argentina, y cuenta con Tatzen S.L. y Videopress S.C.N. como productoras asociadas para España e Italia, respectivamente.
Desde el guión se ha querido que la película pueda mezclar no solamente el terror, sino también acción y drama, y darle una vuelta de tuerca final que mezcla un subgénero del terror, que de momento, prefiere no revelarse aún.